MINUBE
Seguir en la app
Abrir
¿A dónde quieres ir?
¿Te gusta Etiopía?
Compártelo con el mundo
Entrar con Google +

Lagos en Etiopía

12 lagos en Etiopía

Lagos en Addis Ababa
Lago Langano
El lago Langano es inmenso, de aguas doradas y rodeado de bosques primarios, habitados por un sinfín de aves, algunos monos... Es otro de los lagos de origen volcánico de Etiopía, que por lo visto en algunas zonas se ha planteado como lugar de turisteo, con playa y todo. Nosotros estuvimos en otra zona, menos frecuentada, inmersos en ese bosque que rodea las orillas, y donde al amanecer algunos decidimos salir en busca de aves esquivas a la cámara... Menos mal, porque después empezó a llover y no paró hasta media tarde. Es lo que tiene el monzón.
Lagos en Awassa
Amanecer en el Lago Awassa
(3)
El lago Awassa esta situado en plena gran falla del valle del Rif.Tiene una superficie de 130 Km y una profundidad máxima de unos 10 metros.Tiene uno de los amaneceres mas bonitos que he visto y si tienes suerte puedes ver hipopótamos si das una vuelta en las barcas que recorren el lago,aunque hay muy pocos ejemplares.A sus pis se encuentra la ciudad de Awassa
Lagos en Bulbula
Fuentes termales en Etiopia
El Parque Nacional de los lagos Shala y Abiyata está a 200 y pico km al sur de Addis Abeba, en el centro del Valle del Rift, y se compone de estos dos magníficos lagos, enormes y llenos de vida: Peces, flamencos y otras aves acuáticas... Lo que más me sorprendió son las fuentes de aguas termales, que nos recuerdan que estamos en tierras volcánicas! El agua borbotea en numerosos charcos y riachuelos, las gentes locales están aquí y allí lavándose, lavando su ropa, y nos dicen que estas aguas son curativas, que van allí "tratarse", ya sea un resfriado u otros males... El vapor de agua envuelve el paisaje como si fuera un lugar de ensueño. Las aguas termales desembocan en el lago Shala, enorme, inmenso, y sólo un poco más allá están los flamencos, los ibis, los pelícanos blancos... Hasta cierto punto nos podemos acercar, por supuesto echan a volar cuando nos pasamos de listos :-)
Lagos en Bahar Dar
Lago Tana
El Lago Tana es el más grande de todos los lagos etíopes, con 85 km de largo y 65 de ancho, a una altura de 1.802 m sobre el nivel del mar, y con una profundidad de aproximadamente 14 metros, y rebosa vida (aves, pescados, mosquitos, mosquitos...). Allí hay más de 37 islas, y en muchas de ellas se asientan hasta 20 templos y monasterios cristianos, muchos de ellos levantados a mediados del s. XIII y principios del XIV. Este lago era conocido por los antiguos griegos como "el lago teñido de cobre" o "la joya de Etiopía", y es alimentado por más de 60 ríos... la verdad es que en cifras resulta impresionante. Dar un paseo por allí en lancha, que es el medio más común, es un ejercicio de relax, no cabe duda! Lo normal es que aproveches para ir a ver algunos de los monasterios que permiten la visita a los turistas, porque no todos lo permiten, pero desde luego plantearte recorrerlo entero es un ejercicio que llevará tiempo!. Dicen que aquí están las verdaderas fuentes del Nilo Azul, y no en las cataratas que hay un poco más al sur, cuando ya ha iniciado su recorrido hacia el Mediterráneo. De hecho, hay un punto donde las aguas cambian de color, se aprecia perfectamente, y ese es el lugar. Para visitarlo y para pasar un par de días o el tiempo que queráis, lo mejor es ir a Bahar Dar, una ciudad que se halla precisamente en la "punta sur" del lago, muy cerca de donde el Nilo Azul sale del lago, y que es realmente una ciudad agradable, con mucha vida y mucha tranquilidad, un clima bastante bueno, todo tipo de restaurantes y servicios, comunicada... De hecho, es una especie de capital del noroeste etíope. Y la verdad es que, aunque tuvimos poco tiempo para andar por allí, nos gustó bastante más que la Addis Abeba en todos los aspectos, aunque no tiene ningún atractivo estético relevante (monumentos o algo así). Un buen lugar para parar y descansar de las emociones que este gran país ofrece. :-)
Lagos en Bahar Dar
El Lago Tana
Tomando como punto de partida el embarcadero del vetusto pero encantador hotel Ghion, nos disponemos a surcar las aguas del lago Tana, el mayor de Etiopía (el segundo más grande de África) y fuente del Nilo Azul. Iniciamos nuestra navegación con el objeto de visitar alguna de las más de las 30 islas que salpican este bello lago y que guardan celosamente más allá de la cubierta vegetal que las protege, gran parte de la historia de este fascinante país. Mientras nuestra pequeña embarcación propulsada por un quejumbroso motor avanza pesadamente hacia uno de los islotes, se cruzan ante nosotros elegantes embarcaciones locales llamadas “tankwa”. Estos pequeños barcos de papiro, abiertos en su parte final, se deslizan suavemente por la superficie del lago y transportan pasajeros y mercancías desde las diferentes islas a tierra firme, tal y como lo han venido haciendo durante siglos. Tras una agradable travesía llegamos a tierra firme, dejamos atrás la cubierta de papiros y árboles que flanquean las orillas de la Península de Zege, avanzamos por una intrincada senda a cuyos lados se agolpan vendedores de artesanía, cruzamos un elegante arco de piedra y repentinamente se erige ante nosotros un edificio cuyas paredes se hallan fastuosamente decoradas con frescos que relatan escenas bíblicas, escenas de la vida de Jesús y escenas del patrón de Etiopía: San Jorge. Nos encontramos en el monasterio de Ura Kidane Meret, edificado en el siglo XIX sobre los cimientos de una anterior construcción que fue arrasada por un incendio. Lo más destacable de este monasterio, aparte de que esté permitido el acceso a las mujeres, es la maravillosa colección de coronas, cruces votivas, vestidos e incluso restos momificados de antiguos emperadores que se exhiben en su exterior a modo de improvisado museo. Los orígenes de la mayoría de los monasterios del lago Tana se remontan a los siglos XVI y XVII aunque la tradición popular etíope sitúe la fundación de alguno de ellos en épocas más remotas. Como señalaba anteriormente, el acceso de las mujeres al interior de los monasterios suele estar vedado y estas han de contentarse con esperar en las orillas de los islotes a que los sacerdotes se acerquen portando las reliquias para que puedan ser veneradas. El Lago Tana constituye un verdadero remanso de paz y este es el motivo por el cual la tradición etíope cuenta como durante la invasión de la antigua capital de Axum por el señor de la guerra Ahmed Gragn a mediados del siglo XVI, el Arca de la Alianza fue traslada a la isla de Dega Estefanos, donde fue custodiada hasta que se liberó la antigua capital…Y os preguntareis ¿qué hace el Arca de la Alianza en Etiopía?...Pues bien eso es otra historia….
Lagos en Arba Mintch
Arba Minch -Lago Chamo
Seguramente muchos de vosotros habréis oído hablar de este lago y más en concreto de la zona denominada Cocodrilo Market denominada así por la cantidad de cocodrilos que se pueden contemplar y casi diría yo tocar. La vista al lago la realizamos en una minúscula barca a motor en la que nos apiñábamos 5 personas, todo un lujo si la comparamos con las pequeñas embarcaciones (ambatch) en las cuales los pescadores de la zona arriesgan sus vidas a diario. Si caes a estas aguas infestadas literalmente de enormes cocodrilos y sobre todo de malhumorados hipopótamos corres el serio peligro de no contarlo…o al menos esa es la impresión que a mi me daba desde mi frágil atalaya. He de reconocer que el medio acuático me causa un respeto tremendo y más si a mí alrededor y a escasos metros contemplo unas tremendas fauces y unos ojillos verdes que no paran de mirarme. Los cocodrilos del lago Chamo son los más grandes que he visto en mi vida (y os aseguro que he visto unos cuantos), pueden alcanzar hasta 7 metros de longitud, navegar entre ellos supone una experiencia única que os recomiendo no dejéis pasar. Pero el lago Chamo cuenta también con otros atractivos para el amante de la naturaleza entre los que podemos destacar una avifauna muy variada compuesta de grandes bandadas de pelícanos, cormoranes y águilas pescadoras. Tampoco podemos olvidarnos de los innumerables grupos de hipopótamos que habitan el lago y sus orillas y que constituyen sin duda el mayor peligro de la zona, incluso los cocodrilos rehúyen la presencia de estos grandiosos animales; en época de cría o en tierra firme más vale no interponerse su camino. Acabaremos este breve paso por el lago Chamo recordando la estampa que constituyen los pescadores navegando en sus pequeñas barcas de pairo y lanzando sus redes una y otra vez a las aguas del Chamo en busca de alguna captura. El lago Chamo y el Abaya separados por un estrecho istmo de tierra (el puente de Dios) constituyen un auténtico paraíso, un lugar para soñar…
Lagos en Moyale
La casa de la Sal
(1)
El lago Chew Bet o "casa de la Sal" es un lago de origen volcánico, al fondo de un cráter impresionante... Llegamos por pistas y paisaje que me recuerda muchísimo al Sahel (más bien seco, con grandes acacias llenas de pinchos y nidos de pájaro, aire seco y cálido...) a un pueblo que nos dicen se llama El Sod. Aquí habitan los Borana, pueblo de rasgos somalíes, mujeres guapísimas y muy elegantes, vestidas con vivos colores... Son musulmanes, y así lo anuncia la mezquita que encontramos en el centro del pueblo, y justo al lado del borde del cráter. La verdad, yo pensaba que tendríamos que ascender, con los coches o caminando, hasta encontrar esta magnífica vista, pero no... Allí estaba el gran cráter, con el lago de negras aguas al fondo y circundado por una orilla blanca, blanca de sal. Decidí no bajar, nos lo plantearon como un camino duro, donde bajar significaba ir perdiendo aire, ganando calor, mucho calor, como una olla... Y yo tenía un resfriado que no me dejaba respirar bien, y un poco de acojone, claro. Los que sí lo hicieron, subieron contando y mostrando unas imágenes increíbles: Allí abajo los hombres se ganan un paupérrimo sueldo sumergiéndose en las profundidades de este lago, que tiene una altísima concentración de sal, y que les provoca llagas y úlceras en la piel. Se protegen los agujeros de la nariz y las orejas con unos trapos, y su esperanza de vida no llega a los 50 años. No digo más. Arriba, en el pueblo, tuve tiempo de dar un pequeño paseo, de sentarme a la sombra y observar a los Borana, mientras ellos me observaban a mi, y de oír al moecín llamar a la oración...
Lagos en Abomsa
Lago Chamo
(1)
En pleno valle del Rift etíope se encuentra este lago alimentado de otros ríos , rodeado de una gran sabana y de sus humedales los cuales contienen una rica avifauna , merece esta visita por su belleza y por su rica fauna de hipopotamos ,cocodrilos del nilo muy grandes y las percas . Lo recorremos a bordo de una barcaza para observar su espectacularidad compuesta por los enormes cocodrilos y sus fauces abietas y amenazantes dada la proximidad en todo el recorrido y al infectado lago de estos tremendos animalitos . Cuando contemplo las fotos me pregunto cuan inconscientes y temerarios somos en los viajes , no viendo el peligro . Una experiencia única sin duda y que disfrutamos lo mismo que de las bandas de pelicanos y cormoranes . Viendo en sus barcas de papiro o " Tankwa " a los pescadores tan fragiles un día tras otro salir a lanzar las redes para la pesca de las ricas percas ¡ que peligro , como arriesgan su frágil vida !
Lagos en Bahar Dar
Lagos en Dessie
(1)
Lagos en Semera
Lago Adfrera
(1)
Seguimos hacía el encuentro de otro lago, el Adfrera, situado a 80 m bajo nivel del mar. Allí hay una importante industria entorno a la extracción de la sal y a su vez el núcleo habitado por los trabajadores. Disfrutamos desde un mirador de las salinas y sus piscinas de contención, con un intenso sol. Seguimos con ganas de llegar junto al mar, ya que mientras nos preparan las tiendas, nos dimos un buen baño la verdad. Al amanecer y antes de partir decidí salir a pasear por el entorno, que al atardecer descubrí el día anterior, junto al mar depuradoras de sal. Los trabajadores que había estaban procesando la sal, cada uno con su cometido. Unos rascaban la sal y cargaban las carretillas de las pilas, donde pierden la humedad. Otros con impulso subían por una rampa de sal y la depositaban en otra zona mas llana. Pero tras estos procesos se fueron en sus bicis sonrientes, fue entonces cuando decidí subir por la rampa de sal que ellos utilizaban. Obteniendo la perspectiva del lugar en conjunto, también de las piscinas de salmuera donde se inicia el proceso. ¡Os las muestro en mis fotos!.
Lagos en Awash National Park
(1)